Ficha 1: Carlos III y Carlos IV
Carlos III fue rey de Nápoles y España. En Nápoles jugó un importante papel en el mantenimiento de la soberanía de este territorio en manos españolas. Tras la muerte sin descendencia de Fernando VI fue nombrado rey de España. Bajo su reinado se implantaron numerosas reformas ilustradas de carácter administrativo, judicial, eclesiástico e impositivo, expulsó a los jesuitas, fomentó la colonización de zonas despobladas al sur y recuperó Menorca, tras intervenir en la Guerra de los Siete Años como aliado de Francia, de manos inglesas.
Carlos IV se enfrentó contra la Francia revolucionaria en la Guerra de la Convención y fue derrotado. Bajo el auspicio de su ministro Godoy cambió radicalmente la política exterior y se alió con la Francia napoleónica lo que provocó un gran descontento en la población desatando el Motín de Aranjuez, en el cual fue depuesto y reemplazado por su hijo, Fernando. Carlos acudió a Napoleón, quien obligó a Fernando a devolver la Corona a su padre para forzar después al propio Carlos a que se le otorgase a él. Tras esto, Napoleón nombró rey a su hermano como José I. Así se iniciaba la Guerra de Independencia Española.
