Ficha 1: Paleolítico y Neolítico
La Prehistoria es la etapa que va desde la aparición de los homínidos hasta la invención de la escritura. En el caso de la Península los primeros signos de esta se dan en el Paleolítico, en Atapuerca. Estos homínidos eran nómadas y vivían de la caza, la pesca y la recolección teniendo una economía depredadora, además vivían en abrigos y cuevas formando grupos pequeños. Crearon herramientas como lascas y bifaces y plasmaron sus inquietudes y el mundo que les rodeaba en las paredes de estas cuevas a través del arte rupestre (Cantabria y Levante).
Hacia el 6000 a.c. comenzó el Neolítico peninsular gracias a la influencia de Oriente Próximo llegada a través del Mediterráneo. Es ahora cuando aparecen la agricultura y la ganadería produciéndose la Revolución Neolítica. Se pasó del nomadismo al sedentarismo apareciendo los primeros poblados. La ganadería fue la actividad predominante. Se desarrollaron útiles específicos para las tareas agrícolas: azadas, hoces y molinos de mano. Y el uso de madera, asta y hueso. Además de la aparición de la cerámica cardial, importante para cocinar alimentos y su conservación y la construcción de monumentos megalíticos de tipo religioso.
